El escenario se complica

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Hemos mantenido un silencio en espera de ver cómo se van sucediendo los acontecimientos.  De momento, los inversores siguen en el modo “buy the dips” en el que llevamos desde 2009 como consecuencia del soporte constante de los bancos centrales y, sobre todo en los mandatos de Trump, al toque de sus comentarios que provocan los movimientos de los activos con una facilidad inusitada, dejando el análisis de cualquier tipo, fuera de juego.

Por tanto, la sensación inversora es que el conflicto de Irán se va a resolver, sin embargo, en este caso creo que hay más actores involucrados y algunos de ellos de una mayor dificultad para tenerlos controlados, por lo que desconocemos el alcance que puede llegar a tener dicho conflicto en los próximos días.

El objetivo macroeconómico será observar si manteniéndose el impacto que supone el cierre persistente del estrecho de Ormuz en toda la cadena de suministros y por consiguiente el daño en la microeconomía que puede llegar a producirse. Hasta ahora, sectores relevantes de la economía como la manufactura, la energía o los mismos servicios están evaluando los efectos, y aunque no se han trasladado todavía a los precios, pienso que lo podremos ver en los próximos trimestres más pronto que tarde. La extensión de esta situación afectará al empleo, que normalmente reacciona de manera más tardía ante una tensión inflacionaria y que en la actualidad no da señales de afectación. 

En el escenario actual, Europa es muy vulnerable porque no tiene una capacidad de generación energética suficiente, tiene presiones para incrementar el gasto en defensa ante las constantes amenazas de Trump de salir de la OTAN y de “castigar” a Europa por su falta de complicidad en el gasto militar y, por encima de todo, en este conflicto.

Los niveles de endeudamiento de Estados Unidos y China siguen creciendo de manera exponencial al 8% y 18% anual respectivamente, desde la crisis financiera, comparado con el 3% de Europa. La razón es el incremento de la presión fiscal en Europa, que ha incrementado la recaudación vs el endeudamiento.

En renta fija, seguimos positivo en cortos plazos y evitaríamos los largos plazos. En renta variable, si la complacencia actual en la que nos encontramos se convierte en insostenible, veremos un ajuste a una realidad que los inversores no quieren ver.

Las materias primas, pensamos que el oro y la plata se extremaron mucho y ahora toca un periodo de consolidación. 

 

Técnicamente, los índices americanos se encuentran cerca de los máximos y cada vez que se aproxima a niveles donde se podría complicar todo, sale el discurso de “buy the dips”. Cuestión diferente son los índices europeos que han tenido correcciones más severas y sus comportamientos pueden ser más binarios dependiendo de los acontecimientos. Deberemos seguir atentos, ya que la negociación de la paz será compleja y no descarto vaivenes. No obstante, nuestra sensación es que todo se está complicando más.

 

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Soy un apasionado del mundo financiero y de la cocina

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Autor: Alfonso Escárate

He trabajado en el mundo financiero para empresas muy importantes y a parte me encanta la cocina, por lo que intento aportar un granito de arena.

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