Hoy continúa una aventura que se inició en 2008 y que por avatares de la vida se vio interrumpida. Como consecuencia de la crisis financiera, mi vecino y amigo Javier Fernández Arribas, en aquél entonces, Jefe de Informativos de Punto Radio, me preguntaba sobre lo que estaba pasando y yo le daba mi punto de vista y lo que pensaba que podría pasar. Debió de gustarle porque creo un Blog, dentro de la web de la emisora, que se llamaba Mi vecino Alfonso. De aquí parte todo.

 

Ahora lo que intentaré, es ir exponiendo de la manera más sencilla que me sea posible aquellos pensamientos sobre datos o información financiera que vaya viendo en los mercados en mi día a día, y que, como todos, habrá opiniones que acertaré y otras que me equivocaré.

 

Para los que no me conozcan haré una breve introducción de mí mismo. Empecé trabajando en este mundo financiero allá por el 1987, cuando no existía en España mercados electrónicos, había los corros que se producían en las Bolsas de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, si no mal recuerdo. Desde ese momento a hoy, ha cambiado todo sustancialmente, el mercado español se ha quedado pequeño para muchos, hay interacciones de diversos acontecimientos que nos afectan también y además hoy se puede invertir en cualquier  parte del mundo y en multiactivos.

 

Profesionalmente, he pasado por diferentes puestos y entidades financieras, así como gestionando family offices y sus patrimonios que es a lo que me dedico ahora. En todo este tiempo he intervenido en multitud de operaciones, siempre trabajando con entidades profesionales, no para particulares. Es y ha sido muy divertido casi siempre, estresante muchas veces, intelectualmente un reto siempre, frustrante bastantes veces, pero no me arrepiento de lo vivido, creo que me ha forjado mi espíritu y mi manera de entender la vida. Todas estas experiencias y las que vaya acumulando desde ahora, porque si algo sé es que se aprende todos los días o casi todos, las compartiré para el que pueda serle de utilidad.

 

Así que hoy retomo esta aventura, eso sí, aderezado con algo más terrenal y lúdico como es la cocina y alguna receta que me sirve para relajarme y quitarme el estrés acumulado.

 

¡Vamos allá!